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Formación by RIMSA

Productos preparados para el futuro (Future proof)

Diseñar productos médicos preparados para el futuro

El enfoque de RIMSA entre ecodiseño, interoperabilidad e innovación sostenible

En el sector de las tecnologías médicas, diseñar un producto verdaderamente preparado para el futuro (future proof) significa ir más allá de la innovación entendida como un evento aislado y adoptar una visión a largo plazo, en la que el dispositivo está concebido para evolucionar con el tiempo junto con el contexto clínico, tecnológico y normativo. Un producto future proof no es simplemente actualizable, sino que nace como una plataforma tecnológica abierta, capaz de adaptarse a necesidades aún no definidas, integrarse con sistemas futuros y mantener su valor operativo durante todo su ciclo de vida. En este escenario, el future proof design se convierte en un criterio de diseño estratégico, especialmente relevante en entornos complejos como los quirófanos y los espacios de alta intensidad tecnológica.
RIMSA adopta este enfoque de forma sistemática, integrando los principios del future proof design con los del ecodiseño y traduciéndolos en soluciones concretas para la iluminación quirúrgica, los sistemas suspendidos y las infraestructuras tecnológicas de quirófano. El objetivo no es solo prolongar la vida útil del producto, sino garantizar que cada dispositivo siga generando valor clínico, tecnológico y económico a lo largo del tiempo, reduciendo sustituciones prematuras, desperdicios y limitaciones operativas.

Sostenibilidad

En el contexto industrial y sanitario, la sostenibilidad es la capacidad de diseñar, producir y utilizar productos de manera que satisfagan las necesidades actuales sin comprometer las futuras, equilibrando la responsabilidad ambiental, social y económica. Aplicada al diseño de producto, la sostenibilidad se traduce en durabilidad, reparabilidad, reducción de los recursos utilizados, contención de los impactos ambientales a lo largo de todo el ciclo de vida y creación de valor para todos los stakeholders involucrados. No es un objetivo aislado, sino un criterio estructural que orienta las decisiones de diseño e industriales a largo plazo.

Impacto ambiental

El impacto ambiental de un producto representa el conjunto de efectos que genera sobre el medio ambiente a lo largo de todo su ciclo de vida, desde la producción hasta el uso y el fin de vida. Este impacto se evalúa mediante metodologías estandarizadas como el Análisis del Ciclo de Vida (ACV / LCA), que cuantifica el consumo de recursos y las emisiones, y se comunica a través de herramientas como la Declaración Ambiental de Producto (EPD), que proporciona datos verificados y comparables. El análisis del impacto ambiental permite orientar el diseño hacia soluciones más eficientes, duraderas y responsables.

Etiquetas ambientales

Las Etiquestas ambientales son instrumentos de comunicación ambiental regulados por normas ISO que clasifican la información ambiental de los productos. Las etiquetas de Tipo I (ISO 14024) son emitidas por organismos terceros sobre la base de criterios múltiples; las de Tipo II (ISO 14021) son autodeclaraciones del fabricante; las de Tipo III (ISO 14025), como las EPD, proporcionan datos cuantitativos basados en ACV verificados. Estos instrumentos aumentan la transparencia, la comparabilidad y la credibilidad del desempeño ambiental.

Fin de vida, reciclabilidad y reutilización

El fin de vida de un producto comprende las fases de desmontaje, reutilización, reciclaje o eliminación al término de su uso. Diseñar teniendo en cuenta el fin de vida significa favorecer la reciclabilidad de los materiales, la reutilización de componentes y la recuperación de recursos, reduciendo residuos e impactos ambientales. En el diseño sostenible, el fin de vida no es una fase residual, sino un criterio de diseño que influye en la selección de materiales, la modularidad y la reparabilidad, en línea con los principios de la economía circular.

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Diseño preparado para el futuro (future-proof design): escalabilidad y adaptabilidad en el tiempo

Uno de los pilares del enfoque de RIMSA es la escalabilidad, entendida como la posibilidad de ampliar con el tiempo especificaciones, prestaciones y funcionalidades sin sustituir el producto. Las lámparas quirúrgicas de la serie Unica, por ejemplo, están diseñadas desde el inicio para la integración de sistemas de vídeo. Esto permite a los centros sanitarios instalar hoy una lámpara completa y, en un segundo momento, añadir una cámara simplemente adquiriendo el módulo dedicado, sin intervenir en la estructura ni en la infraestructura del quirófano. La inversión inicial mantiene su valor y el producto evoluciona de forma coherente con las nuevas necesidades clínicas.
La misma lógica de escalabilidad se aplica al diseño de las estructuras suspendidas y de los sistemas de brazos. Los brazos RIMSA permiten modificaciones posteriores en longitudes, movimientos y número de elementos instalados. Una única estructura puede reconfigurarse con el tiempo para soportar nuevos dispositivos, configuraciones operativas o modelos, manteniendo inalterada la base instalada. Este enfoque convierte el quirófano en un entorno dinámico, capaz de adaptarse a la evolución tecnológica sin intervenciones estructurales invasivas.

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Modularidad como estrategia de durabilidad y reparabilidad

Un segundo elemento clave del diseño preparado para el futuro es la modularidad. Cada producto está compuesto por módulos funcionales independientes, diseñados para ser sustituidos, actualizados o reconfigurados de forma individual. Este principio mejora directamente la reparabilidad, reduciendo tiempos de inactividad y costes de mantenimiento, y permite estrategias de revamping tecnológico nativo.
Cuando se desarrollan nuevos módulos, estos pueden integrarse en sistemas ya instalados, transformando un producto existente en una versión actualizada sin intervenir en toda la estructura. La modularidad se convierte así en una herramienta de sostenibilidad técnica y económica, ya que permite sustituir únicamente aquello que realmente ha quedado obsoleto o dañado, prolongando la vida útil global del dispositivo.

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Diseñar para la actualización: electrónica con potencial futuro

Otro elemento distintivo del enfoque de RIMSA es el diseño de la electrónica orientado a la actualización. Los sistemas electrónicos se desarrollan con una capacidad de cálculo y de gestión sobredimensionada respecto a las necesidades inmediatas, lo que permite la implementación futura de funcionalidades que aún no están previstas. Esto hace posible afrontar evoluciones normativas, clínicas o tecnológicas mediante actualizaciones específicas, evitando la sustitución completa del sistema.
Diseñar electrónicas con potencial aún no explotado significa adoptar una visión de ingeniería a largo plazo, que contrarresta la obsolescencia programada y reconoce el producto médico como una infraestructura tecnológica duradera, destinada a operar durante muchos años en entornos en constante evolución.

Modernización (Revamping)

La modernización (revamping) es el conjunto de intervenciones técnicas y funcionales destinadas a actualizar, mejorar o reconfigurar un producto o sistema existente, prolongando su vida útil sin sustituirlo por completo. En el ámbito médico e industrial, el revamping puede afectar a componentes mecánicos, electrónicos o de software y se basa en el diseño modular, la interoperabilidad y la disponibilidad de actualizaciones. Es una herramienta clave del diseño preparado para el futuro y del ecodiseño, ya que permite adaptar el producto a nuevas exigencias clínicas, normativas o tecnológicas reduciendo costes, residuos e impacto ambiental. Gracias al diseño de RIMSA, la posibilidad de revamping es nativa en sus productos, sin necesidad de añadidos externos.

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Tecnologías preparadas para el futuro: el ejemplo de los sistemas de vídeo 4K

Un ejemplo concreto de este enfoque son los sistemas de vídeo RIMSA. Todas las cámaras se desarrollan en 4K, pero permiten al usuario seleccionar el formato de salida más adecuado, como Full HD. Esto permite invertir de forma asíncrona en los distintos componentes del quirófano: es posible adoptar hoy una cámara 4K sin sustituir inmediatamente monitores, sistemas de grabación o infraestructuras de red, ni reconsiderar el espacio de almacenamiento o el ancho de banda disponible.
Cuando la evolución tecnológica u organizativa lo hace oportuno, el paso a 4K se realiza simplemente mediante un cambio en la configuración de la cámara. El producto anticipa el futuro sin imponerlo, dejando a los centros sanitarios la libertad de planificar las inversiones según sus prioridades.

Protocolos abiertos e interoperabilidad como elección de diseño

Un elemento esencial del future proof design de RIMSA es la elección deliberada de utilizar protocolos abiertos y estándares compartidos, evitando arquitecturas propietarias que limitan la integración y vinculan al cliente a ecosistemas cerrados. En el ámbito sanitario, la interoperabilidad es una condición imprescindible para garantizar flexibilidad operativa, continuidad tecnológica y sostenibilidad económica a largo plazo.
RIMSA comparte los protocolos de comunicación de sus dispositivos con todas las entidades involucradas en el diseño o la integración del quirófano, permitiendo la interconexión con sistemas de terceros sin costes adicionales ni soluciones propietarias. Este enfoque permite integrar los productos RIMSA en cualquier contexto tecnológico, preservando la libertad de evolucionar el quirófano con el tiempo sin restricciones artificiales. La adopción de protocolos abiertos reduce el riesgo de obsolescencia funcional, elimina costes ocultos relacionados con licencias o interfaces dedicadas y refuerza el valor de la inversión inicial.

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Ecodiseño, durabilidad y responsabilidad empresarial

El diseño preparado para el futuro (future proof design) de RIMSA se enmarca en los principios del ecodiseño, que promueven productos diseñados para durar, ser reparables y reducir el impacto ambiental a lo largo de todo su ciclo de vida. Los dispositivos RIMSA están concebidos para una vida útil de aproximadamente 20 años, un horizonte que refleja la evolución tecnológica previsible del sector más que los límites físicos del producto. La sustitución, cuando se produce, está determinada por la introducción de tecnologías radicalmente nuevas, no por un deterioro prematuro.
Este enfoque es coherente con el compromiso de RIMSA como B Corp y con una visión orientada a la stakeholder economy, en la que el valor del producto no se mide solo en términos de prestaciones inmediatas, sino también por su impacto positivo en los profesionales sanitarios, los pacientes, el medio ambiente y la comunidad. Diseñar dispositivos interoperables, actualizables y duraderos significa reducir residuos, optimizar recursos y contribuir a un sistema sanitario más sostenible.

Ecodiseño

La Directiva de Ecodiseño de la Unión Europea nace con el objetivo de reducir el impacto ambiental de los productos actuando directamente en la fase de diseño, reconociendo que las principales consecuencias ambientales de un producto se determinan antes incluso de su comercialización. El principio fundamental del ecodiseño es que la eficiencia, la durabilidad, la reparabilidad y el fin de vida dependen en gran medida de las decisiones iniciales de diseño.
El primer marco normativo se introdujo con la Directiva 2005/32/CE, seguida por la Directiva 2009/125/CE, que estableció requisitos mínimos obligatorios sobre eficiencia energética y prestaciones ambientales. Durante muchos años, el ecodiseño europeo se centró principalmente en la reducción del consumo energético durante la fase de uso.
Con la evolución de las políticas europeas de sostenibilidad y economía circular, este enfoque resultó insuficiente. Aspectos como la durabilidad, la reparabilidad, la actualizabilidad, la modularidad y la reducción de la obsolescencia exigieron un marco normativo más amplio, capaz de abarcar todo el ciclo de vida del producto.
Esta evolución culmina con el Reglamento de Ecodiseño para Productos Sostenibles (ESPR), de aplicación progresiva a partir de 2024–2025. El nuevo reglamento, directamente aplicable en todos los Estados miembros, amplía los requisitos de ecodiseño a un número mucho mayor de productos e introduce criterios vinculantes sobre durabilidad, posibilidad de reparación, reutilización y reciclaje. Un elemento clave es la introducción del Pasaporte Digital del Producto, que pone a disposición información esencial del producto a lo largo de toda la cadena de valor.
La revisión de 2025 marca un punto de inflexión: el ecodiseño deja de ser únicamente una medida de eficiencia energética y se convierte en una herramienta estratégica que orienta a la industria hacia productos diseñados para durar y evolucionar, haciendo de la sostenibilidad un requisito estructural del mercado europeo.

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RIMSA, pionera del diseño preparado para el futuro 

Integrar escalabilidad, modularidad, actualizabilidad, interoperabilidad y ecodiseño en productos médicos complejos requiere una visión a largo plazo y una cultura empresarial orientada a la responsabilidad. RIMSA interpreta estos principios no como limitaciones, sino como oportunidades de innovación. Cada producto está diseñado para acompañar la evolución de la tecnología y de la práctica clínica, manteniendo su valor a lo largo del tiempo y generando un impacto positivo en el ecosistema sanitario. En este sentido, RIMSA no se limita a adoptar el concepto de future proof design, sino que es pionera, transformando valores y sostenibilidad en soluciones concretas para la sanidad de hoy y del mañana.
El compromiso de RIMSA convierte el future proof de una promesa tecnológica en una responsabilidad concreta hacia el mercado y la comunidad.